Bombones Saciantes
Indicado para todas las personas.
En especial para aquellas que quieran equilibrar su peso con placer.
En este bombón se une el exquisito sabor de chocolates biológicos, provenientes del mejor cacao procedente de Perú y República Dominicana, con la espirulina, un alga microscópica que es el alimento más completo que se conoce.
Se integra y mejora con la semilla de jojoba, por sus propiedades inhibidoras del apetito. Su especial sabor se completa con un praliné a base de almendra de bajo contenido en azúcar .

La diferencia entre lo que se ingiere y lo que “quemamos”, es lo que nuestro cuerpo asimila, tanto de forma positiva como negativa.
Forma de Uso
Disfrute del bombón, masticándolo lentamente en el momento más oportuno del día, generalmente es una hora antes de la comida principal o en el momento que sentimos más ansiedad por comer.
Base Científica
Las interesantes y extraordinarias propiedades del cacao con alto contenido en antioxidantes, flavonoides y la teobromina, que proporciona una sensación de bienestar aumentando nuestro estado de ánimo.
El efecto saciante de la espirulina favorece el proceso de las dietas de adelgazamiento. Con el consumo de esta microalga, nos aseguramos ingerir muchos de los nutrientes esenciales para la vida, como son los minerales (especialmente Hierro, Zinc, y Calcio), y las vitaminas, entre las que hay que destacar la Vitamina A, la B1, y sobre todo la B12, y los aminoácidos, donde se incluyen todos los esenciales.
Está libre de colesterol y actúa como antioxidante, ayudando al proceso digestivo y manteniendo una rica y saludable flora intestinal.
Sobre los aminoácidos hay que destacar la fenilalanina, capaz de estimular la colecistoquinina (CCK), una hormona segregada en el intestino y que actúa como neurotransmisor en nuestro cerebro eliminando la sensación de hambre y la arginina, aminoácido que estimula la hormona del crecimiento, aumenta el sistema inmunológico y la utilización de las grasas para el desarrollo muscular.
La jojoba arbusto siempre verde originario del desierto de Sonora que debe su nombre científico de Simmondsia chinensis, a la presencia del glucósido denominado simmondsina, un poderoso inhibidor del apetito.
Ya se tenían referencias de su utilización por los nativos americanos que usaban la semilla para este mismo fin, en épocas de hambruna o cuando tenían que hacer largos desplazamientos.
Los estudios llevados a cabo recientemente han comprobado este hecho.